En agosto de 1989, el cerebro, bro, bro, bro, bro de la Concertación elaboró un documento que tituló:
Repleto de buenas intenciones destinadas, como se sabe, a pavimentar el camino hacia el infierno, el recalentamiento de las neuronas, exigidas más allá de sus posibilidades, los llevó a hablar de enriquecer el programa de salud con la participación de las bases y organizaciones intermedias.
Como si esto no fuera bastante, salieron a relucir los niños, los jóvenes, las mujeres y los ancianos pobres, que después de demasiados años posttata, siguen con una educación pública de mierda los primeros; sumidos en la droga, el copete y la delincuencia los segundos; en la prostitución, el maltrato y el femicidio las terceras y en situación de calle pussom...los cuartos.
Eso, sin hablar del masculicidio, el pediatricidio, el gerontocidio, el tiicidio, el choricidio, el gilicidio de diaria ocurrencia en las poblaciones y la perla final, el flaiticidio del “pitéate un flaite”, máxima expresión de caridad cristiana, porque flaite piteado es flaite en el cielo, eso dicen los promotores del flaiticidio, de misa diaria ellos.
A propósito de estos eufemismos tan propios del alma nacionalforánea (si es chileno, es bueno, si es extranjero, mejor), el neologismo original es feminicidio, derivado del idioma castellano, porque el femicidio es un barbarismo derivado del femicide, del idioma inglés.
Todobien, “Goods save the Queen”, en la versión vernácula-anglo del españolísimo “A Dios rogando y con el mazo dando”, o en una máxima que no existe, pero que debería existir: “Al que ahorra, Dios no le aforra”, del Decálogo Bancario del dios rudimentario de la economía, que es el vigente. La mano invisible de Adam Smith, abierta para los ricos, empuñada para los pobres y con manopla para los indigentes, sabe acariciar, pero también apretar y aforrar, como piaiciou en manifestación de la CiIuTi.-
Pero, no olvidemos el documento sometido al escrutinio de la posteridad, que nos trae dos perlas más. La primera, la mención a una salud tal como la idearon y la hicieron posible nuestros maestros.
No se honra a los maestros poniendo su nombre a los hospitales ni erigiendo monumentos, se les honra poniendo en práctica sus visiones de futuro, que por ello son recordados.
El muerto al hoyo y venga el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Oficina del Tesoro de ls EEUU, es decir, la santísima trinidad del antihumanismo rampante, esta es la política oficial, expresada en el lenguaje de señas de los gobiernos posttata, y al que no le guste, ¡que se vaya!, como decía un tarado chasqueando los dedos, de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que ya se fue.
Finalmente el documento, que clama por la solución a la crisis hospitalaria, en una impresionante visión de clarividencia, de anticipación y de memoria futurista estilo Blade Runner - que describe un mundo hecho mierda -, denuncia una situación de crisis que no ha variado en casi veinte años, y peor aún, ahora no es ya solamente hospitalaria, sino del sistema de salud in toto. Si no lo crees, léelo:
No caché...
............................
¿Era gato pardo...o parado?
Eso sería.
No hay comentarios:
Publicar un comentario