sábado, 10 de octubre de 2009

La “confesión negativa” del Libro Egipcio de los Muertos

Este texto – el más antiguo conocido, ya que dataría del año 1300 a.C. – es un conjunto de conjuros, oraciones, monólogos y diálogos que el difunto tendría con las deidades, y que eran depositados como rollos en la tumba para permitirle al muerto... contestar del modo más adecuado las preguntas que le formularan las entidades divinas en su trayecto por el mundo sobrenatural. En realidad, el texto no sólo se refiere a los conjuros, en su sentido mágico, sino también incluye extensas justificaciones y defensas que el difunto debería hacer frente al dios Osiris.

Este juicio de Osiris es sólo el comienzo. Con posterioridad se inicia el que decidirá el destino definitivo del fallecido en “el Salón de Maat”, ante el “pesaje cardíaco” del dios Anubis. (que pone una pluma en el otro platillo de la balanza)


El juicio de Osiris no se realiza a través de una “revisión escenográfica” de la vida más reciente o de las pasadas, sino que se inicia con una apasionada declaración de inocencia, llamada la “confesión negativa”, en la que el difunto menciona todo el bien que ha hecho y niega haber causado algún mal.


El Libro Egipcio de los Muertos estaría orientado a favorecer la permanencia en el estado intermedio y no a obtener información que lo prepare para una reelección... digo... reencarnación.


Extractado del libro “Las experiencias del Túnel y del Bardo”, del profesor Dr. Sergio Peña y Lillo, Grijalbo, abril 2007.


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