Escuchar al vocero Vidal se me ha hecho tan insoportable como escuchar, en otros tiempos, al cura hasbún, cuando el acto de agarrar el control remoto era tan automático que no llegaba a pasar por la conciencia. Sin embargo, por razones ajenas a mi voluntad, debí escuchar al vocero dando una explicación de la triangulación financiera que permitió, por el arte del birlibirloque, que la ENAP, empresa del Estado, es decir, de todos nosotros, terminara financiando, parcialmente, el desastre del transantiago.
En mi ignorancia económica de las triangulaciones entendí que era lo mismo que el bombero me pasara diez lucas (el más seguro de los bonos), para que yo le pagara, con el mismo billete, las diez lucas que me costó la bencina que puso luego en mi auto. Vidal, sin embargo, asegura que tal movida está en el marco extricto de la legalidad, SIN DAR NINGUNA RAZÓN, ARGUMENTO, PREMISA o FUNDAMENTO, que permitiera llegar a esa misma conclusión a los pobres mortales que, por supuesto no la merecen ni la podrían entender.
Sin embargo, el diablo, la prepotencia y la debilidad mental se pisan la cola, porque, acto seguido, el ministro asevera que, lo realmente importante es la intención del gobierno es impedir el alza de los pasajes de 340 a 600 pesos, y que la denuncia de la derecha sólo hará que se logre el objetivo de subir el pasaje. Conclusión, en palabras del propio vocero, orondo, mondo y lirondo, la culpa será de la derecha.
De acuerdo con la limitada conceptualización utilizada, a pesar de haber actuado con la máxima rectitud, se hace necesario también, por siaca, entregar una justificación y por si eso no bastara, culpar además y de antemano a un tercero que, aunque no sea de los trigos muy limpios, nada tiene que ver con los arreglines financieros del gobierno que terminan siempre, indefectiblemente, rasguñando los bolsillos de los que pagan el IVA, osea, los que usan la plata en el bolsillo y no en la bolsa ni en los bancos, o sea, el 80% de la chilean pip..le.
¿Hasta cuando le durará la cuerda al coleccionista de soldaditos de plomo cuyo máximo deseo es ser ministro de defensa? El Chapulín Colorado, aunque habla también muchas leseras, dice verdades y es, por lo menos, simpático, humilde y no se la cree.
((((((¡Bang!))))))
No hay comentarios:
Publicar un comentario