PIONEROS
UNION DE JOVENES COMUNISTAS, UJC
La visita de la presidenta Bachelet a Cuba permitió a la disidencia chilena, exigir que se reuniera con sus pares, la disidencia cubana, una petición insólita, no cabe duda. Es como exigir a Chavez, o Lula, o Calderón, que se reúna con Andah Chile o con Agustín Edwards, representantes indiscutidos de la oposición a las políticas del actual gobierno.
Así, la diplomacia chilena se vio obligada a rechazar, "de manera tajante, tales despropósitos", debiendo posponer la información de su agenda mientras trabajaba la transaca chapucera, como queda demostrado. Negó el encuentro con Fidel, por razones de salud (de quién?) y acordó entrevistarse con el arzobispo Ortega, como representante de la Iglesia Catolica, cuando la más importante (de las iglesias, naturalmente) es la protestante, muy cercana a la revolución, tal como las organizaciones de base de la iglesia católica. Sin embargo, la elección es la de un personaje que ha tenido públicas discrepancias, políticas con el embajador de Cuba ante la Santa Sede, por haber destacado esta diferencia entre la cúpula y la base católicas.
La cercanía de la revolución cubana con la iglesia de los pobres ha sido siempre demostrada, desde la visita de Fidel a Chile, cuando se reunió por primera vez con los curas obreros, cuando Fidel ha hecho patente la similitud de la iglesia primitiva, revolucionaria en su tiempo porque estableció un espacio de igualdad de los hombres, no importa si esclavos o gobernantes. La cercanía de Frei Betto, de Böff, de la iglesia de base, de la teología de la liberación, no la del boato, de la acumulación increíble de riquezas vaticanas, inexplicable, porque nada tiene que ver con la pobreza de Jesus, con su desnudez en la cruz, entrega el mismo mensaje.
Chile, como de costumbre, usa el lenguaje melifluo, oblicuo, valorando las cualidades morales del arzobispo Jaime Ortega, que no ha trepidado en ingresar abiertamente a la arena política, hablando de la crisis de valores en la sociedad cubana, la misma que tiene la mejor educación y salud de américa y de muchos países europeos. ¿Qué mejor representante de la disidencia política que el arzobispo Ortega?
PALACIO DE LOS PIONEROS DE SANTIAGO DE CUBA
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